Super_mercado
De las cosas variadas que un tiempo no llevó a cabo la excitación, comenzamos a mordisquear los alaridos que la calentura nos llevaba a producir. Así una mañana nublada en donde el encuentro matutino, fue alentador para el alma, y caliente para el pensar y el deseo que nos completaba, es que decidimos probar suerte e incursionar en uno de los baños de aquel lugar, el cual cerca del laburo estaba. Tomados de las manos, nos separamos antes de la entrada con el plan ya hecho. Entramos como personas separadas, pero en nuestras miradas, una calentura crecía más fuerte, el corazón me latía y el punto se iba acercando. La entrada a lo baños, con una curva oculta hacía la derecha, la cual se desprendía en dos, para dar paso al baño de mujeres y al de hombres, cada uno fue al suyo. Al cabo de unos minutos, salí raudo y cauto, entrando al que antes de la bifurcación aparecía, el baño de discapacitados. Cerré con pestillo y esperé el sonido de tu llegada, como un aviso de nuestro compr...